Adherencia fascial
Condición en la que las capas del Tejido conectivo, particularmente la Fascia y sus estructuras asociadas, pierden movilidad relativa debido a fibrosis, inflamación crónica o Acumulación de exudado. La adherencia fascial restringe el deslizamiento normal entre planos tisulares, limitando la amplitud de movimiento y generando dolor referido.
En el contexto de la terapia manual, la adherencia fascial representa una alteración de la función biomecánica que puede resultar de inmovilidad prolongada, contractura: contracturas residuales, procesos inflamatorios como Tendinitis o Miositis, o traumatismos. Durante la Palpación, se detecta como una resistencia anómala a la separación de capas tisulares y pérdida de elasticidad del Tejido conectivo.
El abordaje mediante Quiromasaje y técnicas miofascial: miofasciales busca restaurar la movilidad interfascial mediante presiones sostenidas, fricción: fricciones transversales profundas y elongación: elongaciones pasivas. La Presión isquémica sobre zonas de nodo muscular: nodos musculares asociados y la movilización activa del paciente contribuyen a la reorganización del colágeno fibrótico y mejora del deslizamiento fascial.
La adherencia fascial debe diferenciarse de la Hipertonía muscular simple; mientras que esta última responde a Amasamiento y técnicas de liberación neuromuscular convencionales, aquella requiere un tratamiento más específico dirigido a las capas profundas del Tejido conectivo. La duración del tratamiento varía según la cronicidad: adherencias recientes responden en semanas, mientras que las crónicas pueden requerir meses de trabajo sistemático.
Contextos clínicos frecuentes incluyen recuperación post-traumática, secuelas de Lumbalgia, Cervicalgia crónica, restricción post-quirúrgica y Hipotrofia muscular asociada a inmovilización. El trabajo manual debe combinarse con Automasaje y rehabilitación activa del paciente para consolidar los resultados funcionales.
Variaciones: adherencia de fascia, restricción fascial, fijación fascial