Periostitis
Inflamación del periostio, la membrana fibrosa que recubre la superficie externa del hueso. En el contexto de la terapia manual, la periostitis constituye una condición patológica relevante cuando se localiza en zonas de inserción muscular o en prominencias óseas somáticas a palpación y tratamiento.
La periostitis puede originarse por microtraumatismos repetidos, tracción mecánica crónica de estructuras musculotendinosas, sobrecarga funcional o impacto directo. En el esquema clínico del masaje deportivo y la terapia manual, su presentación más frecuente ocurre en regiones de alta demanda mecánica: tibia anterior, cresta ilíaca, epicóndilos y apófisis estiloide.
Desde la evaluación mediante Palpación profunda, la periostitis genera sensibilidad focal sobre la cortical ósea, dolor a la presión directa y limitación funcional en movimientos que traccionan las inserciones afectadas. El proceso inflamatorio involucra hiperemia local, Edema perióstico y potencial Exudado en estadios agudos.
El manejo mediante terapia manual requiere cautela terapéutica en la fase aguda. Técnicas de Drenaje linfático y Drenaje venoso pueden reducir el Edema periférico. En fases subagudas o crónicas, el Masaje transverso profundo aplicado sobre la inserción muscular afectada busca modular la Contractura de defensa y mejorar la vascularización local. La Presión isquémica sobre puntos de máxima sensibilidad puede contribuir a Desensibilización del tejido hiperirritado.
La Cinesioterapia progresiva, combinada con estiramiento gentil de la musculatura insertora, facilita la adaptación mecánica del periostio sin provocar exacerbación. El Masaje deportivo post-agudo enfatiza la movilización de Tejido conectivo circundante para prevenir Adherencia y Fibrosis.
Constituye contraindicación relativa el tratamiento intenso en periostitis aguda o con signos de inflamación sistémica. Lesiones óseas asociadas, fracturas por estrés o miositis osificante requieren evaluación médica previa. La periostitis tuberculosa u otras etiologías infecciosas excluyen toda intervención manipulativa directa.
El pronóstico mejora significativamente con abordaje integrado: descarga mecánica, corrección ergonómica, terapia manual progresiva y readaptación funcional controlada.